Después de Santo Domingo: Una Espiritualidad renovada

Apuntes Ignacianos #7

Presentación:

La Nueva Evangelización, alentada y conducida por el Espíritu Santo que lleva adelante la misión de Jesús en el mundo, no podría realizarla la Iglesia sin una renovada espiritualidad, con la que ella, nuevamente evangelizada, ha de infundir nuevo ardor, alcanzar nuevas expresiones, descubrir nuevos métodos para anunciar a Jesucristo en todas las culturas.

La Asamblea de Santo Domingo reclama explícitamente esta renovada espiritualidad: «La Nueva Evangelización exige una renovada espiritualidad que, iluminada por la fe que se proclama, anime, con la sabiduría de Dios, la
auténtica promoción humana y sea el fermento de una cultura cristiana» (45). Espiritualidad del seguimiento de Jesús, explicita el Documento, para anunciarlo de tal manera que el encuentro con El lleve a la conversión, mediante la contemplación, la oración integrada con la misión apostólica en la comunidad cristiana y en el mundo, a ejemplo de Jesucristo; espiritualidad de solidaridad, promotora de la justicia, coherente con la realidad, para alentar un proyecto generador de una cultura de vida (cf 46,116).