Apuntes Ignacianos #30
Presentación:
Cuando ustedes tengan noticias de que hay guerras aquí y allá, no se asusten. Así tiene que ocurrir; sin embargo, aun no será el fin» (Mc. 13, 7). Esta sentencia del Evangelio de Marcos, a la vez que advertencia sobre la omnipresencia del conflicto y la confrontación, «así tiene que ocurrir», es invitación a hacerle frente sin ceder al pánico y al derrotismo «no se asusten (…) aun no será el fin». La diversidad, el pluralismo y aun la contradicción y el conflicto, entran en el presupuesto de la convivencia humana; por lo tanto, a lo que realmente deberíamos temer es a no saber afrontarlo, o peor todavía, a ser indiferentes a él.
En esta etapa de la historia del país, en que a causa de múltiples factores se acrecienta la confrontación y se escala la guerra, hemos querido dedicar este número de Apuntes Ignacianos a bucear en el hondo mar del «conflicto y la reconciliación cristiana», muy conscientes de que al abordarlo, quizás solo podamos aportar una gota de agua dulce en un inmenso océano. Sin embargo, como cristianos sabemos que estamos en el mundo
para hacer de él un mundo «otro», un mundo nuevo y una tierra nueva, donde la muerte y su fúnebre cortejo no sean subsidiados por quienes precisamente están llamados a dar y a respetar la vida.