Apuntes Ignacianos #44
Presentación:
La clave de la espiritualidad1 cristiana es el seguimiento de Jesús, que se vehicula en la invitación y exigencia, para estar con él2 y evocarlo en lo concreto de la vida, porque es algo dinámico, en camino, un acontecer en tensión hacia la plenitud, porque la base es un hecho histórico: la misión de Jesús y el anuncio del reinado de Dios. El seguimiento es la forma más genuina de la fe en Jesús, tanto en su existencia terrena, como en la vida de las primeras comunidades.
La fe se realiza en la vinculación de la propia vida a la de él, por eso el seguimiento es relación del creyente con Jesús que pasa por un cambio de vida, que rompe el sedentarismo y se pasa al desprendimiento de posesiones,
status social, familia y que trae como consecuencia la vida de intemperie: pobreza e indefensión, sin equipaje normal del itinerante.
En los evangelios se presenta un esquema de la llamada: Jesús pasa, ve a alguien, indicación de la actividad, la llamada, dejarlo todo, quien es llamado sigue a Jesús5. Igualmente encontramos una afirmación central para comprender el sentido del seguimiento: «el que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga», de validez para todo cristiano, lo cual exige adhesión de conducta y de vida.
El seguimiento es toda la cercanía a alguien (carácter relacional y de proximidad), gracias a una actividad de movimiento (ir donde va él), porque Jesús va siempre de camino9 y un rasgo importante del grupo es la pluralidad y diversidad de procedencia (publicanos, zelotes, mujeres, pescadores, marginados) que se integran en torno a una persona y son uno en torno a Jesús10. Esta novedad propuesta por Jesús es un fenómeno especial y único, porque el seguimiento está en correspondencia con su misión, por eso, su actividad es misional, su vida ambulante, en medio del desarraigo social y la marginación y la pertenencia al grupo de pecadores y mujeres, que rompe con el esquema de la «escuela rabínica» e enseñanza, estabilidad, prestigio comunitario, la normativa legal y solo hombres justos.