Apuntes Ignacianos #58
Presentación:
Ignacio de Loyola va proponiendo en los Ejercicios un cuidadoso camino para la elección, de modo que lleve al ejercitante a intuir por dónde siente que es movida y atraída su voluntad. El nuevo paso en el estudio de los Ejercicios, objeto del presente Simposio, tiene que ver con las orientaciones para entrar ya a elaborar la elección o asumir lo que le ayude al ejercitante para enmendar y reformar la propia vida.
En opinión de algunos especialistas, el autor de los Ejercicios elaboró todo un tratado sobre la elección (169-189), de modo original, a partir de su propia experiencia en Loyola y Manresa, aunque todavía de un modo quizá incompleto y rudimentario. Con toda probabilidad podemos decir que ya pertenecían a ese período, el preámbulo para considerar estados (135), los tres tiempos para hacer sana y buena elección (175-177), el segundo modo de hacer sana y buena elección (184-187) y parte del apartado para tomar noticia de qué cosas se debe hacer elección (170-172).
Es el momento de recoger el fruto cosechado hasta ahora en los Ejercicios. Los núcleos fundamentales que han hecho posible llegar a la elección son: el Principio y Fundamento, la contemplación de los misterios de la vida del Señor y la diversa intensidad y evidencia de la consolación. El ejercitante se encuentra a punto con las mociones del Espíritu y se halla en un grado de maduración para elegir.
La reflexión de la primera ponencia de este IX Simposio sugiere, ante todo, familiarizarse con la estructura y contenido del texto. Iván Restrepo, S.J., nos ofrece un detallado análisis de cada uno de los numerales de este tratado y, al mismo tiempo, una visión sobre los cambios que se han introducido en la manera de valorar los tiempos de elección.