Sugerencias para dar Ejercicios: Una visión de conjunto

Apuntes Ignacianos #59

Presentación:

El ministerio de los Ejercicios Espirituales ha sido uno de los principales desde los inicios de la Compañía. Ignacio lo recomendaba en sus cartas. Pocos días antes de su muerte (el 18 de julio de 1556) en una carta que escribió al P. Fulvio Androzzi, se expresaba:

Entre las cosas que suelen mucho ayudar (…), V.R. sabe que hay una muy principal: los Ejercicios. Os recuerdo, pues, que hay que emplear esta arma, muy familiar a nuestra Compañía (…) para darlos exactamente precisaría hallar sujetos capaces e idóneos para ayudar a otros, después que ellos fuesen ayudados (…) Vuestra Reverencia extienda un poco los ojos a ver si puede ganar algunos buenos sujetos para el servicio del Señor, para los cuales la dicha vía es óptima.

Dar y acompañar los Ejercicios nos sitúa en el carácter apostólico de los mismos. El campo de reflexión y estudio de este instrumento apostólico es abundante y amplio. Por lo tanto, exige un «procesar» continuamente sus contenidos desde una realidad vital e histórica que va aportando nuevos datos. Ponerlos al alcance de muchos públicos, en su significación más profunda del «sentir y gustar internamente», como ayuda para «preparar y disponer el ánima» y con ello fijarse en la voluntad divina que le va siendo revelada, es y seguirá siendo una experiencia espiritual fecunda, según el talante místico que se pueda transmitir como fieles y sencillos servidores del Evangelio de Jesús.