Apuntes Ignacianos #76
Presentación
En la mañana del sábado 22 de agosto pasado (año 2015), fallecía de manera totalmente repentina el Padre Javier Osuna, iniciador y durante muchos años alma de este Centro Ignaciano de Reflexión y Ejercicios CIRE.
Como joven jesuita, Javier fue destinado a trabajar en la Provincia del Japón donde permaneció por siete años, el tiempo necesario para internarse en el aprendizaje de la lengua y cursar los estudios de teología, al final de los cuales y después de hacer su tercera probación en los Estados Unidos, fue enviado a la Universidad Gregoriana para especializarse en espiritualidad. Culminó allí sus estudios con su tesis «Amigos en el Señor», expresión
que desde entonces se fue abriendo lentamente camino hasta convertirse en fórmula corriente para referirse a los miembros de la Compañía de Jesús.
En ese momento la Provincia colombiana necesitaba de un Maestro de Novicios y Javier fue solicitado para ejercer como tal por unos años, que a la postre derivaron en una permanencia definitiva en nuestro medio. Fue entonces, al comienzo de los años setenta, década en la que estaban surgiendo los Centros de espiritualidad en los diversos países del Continente, cuando Javier dio comienzo al CIRE.
Su trabajo en el Centro estuvo punteado por permanencias más o menos prolongadas en diversas etapas de la formación de los jesuitas, la última de las cuales sería la atención espiritual de los miembros del teologado internacional de Bogotá. Fue también durante algunos años el animador del