Vivimos en un ritmo que muchas veces no deja espacio para detenernos, sentir y comprender nuestras experiencias cotidianas. Entre responsabilidades, exigencias y ruido externo, fácilmente perdemos contacto con nosotros mismos, con nuestro centro y con aquello que da sentido profundo a nuestra vida.
Este taller, inspirado en la Pausa ignaciana, propone recuperar ese espacio de pausa consciente a través del lenguaje de la arteterapia. No se trata de hacer arte, sino de utilizar la creación artística como un medio de explorarnos, reconocer emociones, observar nuestros procesos internos y abrirnos a una dimensión más profunda de sentido, presencia y conexión.
A través de ejercicios de introspección, creación plástica y conversación grupal, cada participante podrá revisar su semana, reconocer sus luces y sombras, agradecer, resignificar experiencias y tomar decisiones más alineadas con quien verdaderamente es.
Dirigido a: Adultos jóvenes interesados en procesos de autoconocimiento, espiritualidad cotidiana, bienestar emocional y desarrollo personal, sin necesidad de experiencia artística previa. (abierto también a personas mayores).
Metodología
Cada sesión integra:
• Ejercicios de conciencia corporal y respiración
• Experiencia de creación artística
• Escritura reflexiva
• Espacio de conversación y resonancia grupal
• Cierre integrador
Frecuencia: Semanal
