El pasado 27 de junio se llevó a cabo el Retiro Pedro Arrupe, como cada último sábado del mes. Para esta ocasión, la Comunidad de Acompañantes Espirituales (CAE) de la Red Juvenil Ignaciana (RJI) en colaboración con el Centro de Espiritualidad y Reflexión Ignaciana (CIRE), siguiendo la liturgia de la Iglesia para junio, propuso orar “Sentir en el corazón de Jesús” a partir del Evangelio según San Mateo 11, 25-30:“Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas”.
Nos unimos al canto para pedir la gracia al Señor: “Danos un corazón grande para amar, danos un corazón fuerte para luchar”. Buscamos así encender nuestros corazones al reconocer el paso de Dios en nuestras vidas, tal como sucedió con los discípulos de Emaús (Lc 24,32). Tomamos como contexto e inspiración fragmentos de la última encíclica del Papa Francisco Dilexit Nos, Sobre el amor humano y divino del Corazón de Jesucristo, para entender que en nuestro corazón está la verdad desnuda de nuestra historia personal, el centro de toda nuestra persona, nuestra intimidad, donde habita Dios.
Toda la comunidad de asistentes estuvo sumergida en el silencio de la oración con tres movimientos: agradecer, ¿Cómo está mi corazón hoy?; entregar, ¿Cómo siento la invitación de Jesús al movimiento de confiar(me) en Él?; y sintonizar, ¿En qué situaciones o momentos siento que sintonizo con el corazón humilde de Jesús?. Finalizamos nuestro retiro compartiendo la Eucaristía, la mesa de acción de gracias, para celebrar que estamos llamadas a ser pan y vino para las demás.
Seguimos orando por cada una de las personas que participaron de este retiro, tanto de forma presencial y virtual, a las que cada mes nos acompañan, a las que vienen por primera vez, a las que por diversas razones no han podido volver y a las que vendrán en lo que queda del año; para que reconociendo tanto bien recibido podamos en todo amar y servir a Dios en las demás personas.
A la Mayor Gloria de Dios
Sebastián Martínez (CAE)