Cuando me vuelvo hacia mi conciencia, hacia ese gran océano de silencio
que observa las complejidades de mi vida, tomo conciencia
de que soy verdaderamente yo. Dedico cada día un momento para sentarme en silencio,
de modo que pueda salir al mundo con equilibrio, en medio del gran bullicio de la vida.
Richard Wagamese
Esta práctica contemplativa inspirada en la espiritualidad ignaciana y en otras prácticas contemplativas te invita a salir al mundo con equilibrio en medio del gran bullicio de la vida. Este es un espacio de no juicio, es tu espacio sagrado y de ceremonia en la que confluye tu vida, el eco sonoro de tu interioridad y el de los demás.
Facilitador: P. Mario Cabal, SJ
Testimonios


