«Encarnación, nacimiento y vida oculta: Contemplar al Dios que se hace historia»

Apuntes Ignacianos #52

Presentación:

Tenemos el gusto de presentar las ponencias del VII Simposio de Ejercicios Espirituales que tuvo como tema: «Encamación, nacimiento y vida oculta, contemplar al Dios que se hace historia)).

En un contexto tan sobrecargado de racionalidad y utilitarismo, de programación y resultados, la contemplación puede resultar incomprensible y una pérdida de tiempo. La palabra «contemplación» se presta a múltiples equívocos. Qué es la contemplación y cómo se contempla, es una de las cuestiones que siempre se plantea en el quehacer de los Ejercicios Espirituales y para lo cual Ignacio de Loyola propone «un modo y orden». El hecho que haya en los Ejercicios tanta contemplación, esto es de la segunda a la cuarta semana, nos sitúa ante un aspecto de fundamental relevancia, no sólo para el ejercitador sino también para el ejercitante, puesto que es donde Ignacio sitúa el progreso de la vida espiritual. La contemplación de los Misterios de la vida de Jesús, no es sólo un ejercicio de imaginación, sino de «afectación, la realidad de Jesucristo que nos interpela. El gusto y el fruto espiritual consiste en ))sentir y gustar internamente», más que el mucho saber que no harta y satisface el alma (EE. 2).

El momento inaugural estuvo a cargo de los Padres Gabriel Ignacio Rodríguez T, S.J., Provincial, y Miguel Rozo Durán, S.J., del Centro de Pastoral San Francisco Javier de la Universidad Javeriana.

Los conferencistas y panelistas que han colaborado con su reflexión y experiencia, nos presentan la contemplación ignaciana como un modo de orar dinámico, vivo, creativo, tan cotidiano y humano y, a la vez, comprometido. Daría Restrepo, S.J. nos sitúa en la génesis de la contemplación en la experiencia del autor de los Ejercicios Espirituales. Subraya las diferencias entre meditación y contemplación, lectio divina y contemplación
ignaciana. Destaca la centralidad de la persona de Jesús para lo cual Ignacio hizo una selección cuidadosa de los misterios de su vida. Concluye con unas notas acerca de la contemplación en la acción.

Carlos Eduardo Correa, S.J. nos hace ver cómo la contemplación ignaciana ha sido para él un camino de iluminación. Inspirado por Tony de Mello, Federico Carrasquilla y Darío Mollá, S.J., hace de la contemplación un «despertar» a la vida de Dios en Jesús, protagonista de la misma. Ponerle atención a los detalles de la persona de Jesús y dejarse impactar por él es vivir hoy la encarnación, la pobreza y humildad del actuar de Dios en la propia vida y en la de los otros. Para Benjamín González Buelta, S.J., la contemplación es del misterio del Hijo encarnado en nuestra realidad Latinoamericana. Hace referencia a las dificultades para contemplar. Se detiene en la mirada de Dios que es de vida y, desde ésta, cómo implicarse en la mirada a nuestro mundo débil, pobre, pecador. En la vida de Nazareth se consolidan los rasgos de la contemplación. Gloria Grimaldo va a la base psicológica que acompaña la contemplación en los Ejercicios Espirituales. Describe algunos procesos psicológicos, conductuales y de transformación que se dan en el ejercitante, a medida que se va participando de la vida de Jesús.