Sentir y Gustar: Entra y quédate

Imagen de Genaro Ávila-Valencia, SJ
Genaro Ávila-Valencia, SJ

Señor Jesús,

Muchas veces me gana el desánimo,

vivo entre sepulcros vacíos

buscando sediento las aguas vivas

de tu refrescante presencia.

La queja me nubla la razón

porque no eres un Dios que se ajuste

a mis expectativas personales…

siempre las superas, a tu modo y a tu tiempo.

La oscuridad de mi desolación

me impide ver los humildes pero latentes

signos de tu Resurrección.

Señor Jesús,

cuando dé la espalda a tu proyecto de Reino,

cuando la desesperanza doblegue a mi esperanza,

cuando mis sentidos estén ofuscados por el miedo,

cuando mi frágil memoria olvide la luz de tu mirada,

cuando la noche se vuelva tan oscura,

que parezca que las tinieblas ya han vencido a la luz:

¡Ven, camina conmigo, peregrino!

Y llegados a nuestra morada,

entra y quédate conmigo y con nosotros,

queremos partir el pan y volver a escuchar tu voz,

mira que atardece y nuestro día va de caída.

Entra y quédate con nosotros, sin marcharte jamás,

habita nuestra soledad, llena nuestros vacíos,

cura nuestros dolores y sana nuestras heridas,

para no buscarte más en falsos amores

ni llenar nuestros vacíos con mezquinas compensaciones.

Quédate con nosotros, Señor,

abre nuestros sentidos con tu luz

y quémanos con tu tierna llama de amor

para que vuelva a arder, por ti, nuestro corazón.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Que la Fuerza te acompañe

El famoso saludo “¡Que la Fuerza te acompañe!” de Star Wars sigue trascendiendo la pantalla y la espiritualidad. Más allá del juego

Sentir y Gustar: Entra y quédate

Señor Jesús, Muchas veces me gana el desánimo, vivo entre sepulcros vacíos buscando sediento las aguas vivas de tu refrescante

Sentir y Gustar: Una mirada que disipa los miedos

Me invitas a abrir la puerta del cielo, ¿eres tú? me dices: “escucha y contempla”. Tu mirada no deja de

Perdón que libera sin obligar

En una reciente escena conmovedora, un exmilitar condenado por ordenar la muerte de jóvenes inocentes en Colombia para usarlos como

¿Oras o laboras?

En sociedades crecientemente seculares – aunque la tendencia pareciera revertirse ya en algunos contextos – no es extraño que a

¿E-moción o senti-miento?

¿Te han dolido las entrañas por el dolor ajeno? ¿has llorado conmovido ante el Santísimo? ¿has sentido pena por tus