Durante dos días, el retiro espiritual propone profundizar en la relación con Jesucristo, disponiendo el corazón para encontrarse con Él en la oración y reconocer, desde la espiritualidad ignaciana, cómo su amor se hace presente en la propia historia y llama a vivir desde el Evangelio.
Acompaña: Hna. Daicy Rey, de la Congregación de las Esclavas de Cristo Rey
