Sentir y Gustar: Una mirada que disipa los miedos

Imagen de Benjamín Sánchez, SJ
Benjamín Sánchez, SJ

Me invitas a abrir la puerta del cielo, ¿eres tú?

me dices: “escucha y contempla”.

Tu mirada no deja de verme.

Entonces vi la luz de tu rostro,

escuché tu voz suave como la brisa,

sentí tu brazo derecho de acogida,

olí el incienso de los que invoncan tu nombre desde la tierra.

La plenitud humana: siete iglesias.

Fidelidad, tu invitación eterna.

Un solo coro aclamando:

“La salvación es el Dios de nosotros, del cordero”

La muerte no sucede, tú muerte la disipa.

Nos sellas, nos hacemos pueblo tuyo

Tu decides hacer tuyo este pueblo.

¡Ay, Judá, Rubén y Gad! Ya no hay sufrimiento.

¡Ay, Aser, Neftalí y Manasés! La ira de Dios se volvió abrazo.

¡Ay, Simeón, Leví e Isacar! Ya no hay ni fuego, ni balanza, ni muerte.

¡Ay, Zabulón, José y Benjamín! El que era, el que es y, el siendo,

Ya está con-nosotros.

Ángeles, abuelas, abuelos, adoran a Dios.

Mújeres, hombres, niños, niñas, adoran a Dios.

Ya no hay hambre, ya no hay sed.

Sólo tu mirada, tus manos, presentes están.

De la gran opresión, nos ha liberado.

La vestimenta usada por lo humano,

el cordero, con su sangre, ha blanqueado.

Ya, a la vida, hemos sido guiados.

Habló y, mirando su voz, dijo: escribe lo contemplado.

Los dramas de la historia, el cordero ha mirado.

Resucitó de veras, el amado.

Regresó de nuevo nuestra esperanza, el miedo ha sido disipado.

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Que la Fuerza te acompañe

El famoso saludo “¡Que la Fuerza te acompañe!” de Star Wars sigue trascendiendo la pantalla y la espiritualidad. Más allá del juego

Sentir y Gustar: Entra y quédate

Señor Jesús, Muchas veces me gana el desánimo, vivo entre sepulcros vacíos buscando sediento las aguas vivas de tu refrescante

Sentir y Gustar: Una mirada que disipa los miedos

Me invitas a abrir la puerta del cielo, ¿eres tú? me dices: “escucha y contempla”. Tu mirada no deja de

Perdón que libera sin obligar

En una reciente escena conmovedora, un exmilitar condenado por ordenar la muerte de jóvenes inocentes en Colombia para usarlos como

¿Oras o laboras?

En sociedades crecientemente seculares – aunque la tendencia pareciera revertirse ya en algunos contextos – no es extraño que a

¿E-moción o senti-miento?

¿Te han dolido las entrañas por el dolor ajeno? ¿has llorado conmovido ante el Santísimo? ¿has sentido pena por tus